En el siglo XX, la viruela mató a 300 millones de personas. Se trataba de una de las patologías más grotescas en la historia de la humanidad: las personas infectadas desarrollaban ampollas purulentas en todo el cuerpo e, incluso, llegaban a deformarse. Por fortuna, y gracias a la ciencia, esta enfermedad desapareció del planeta gracias a la vacuna desarrollada por Edward Jenner.
“En momentos como este, es importante recordar la historia”, dice el cartagenero Pablo Peñaloza MacMaster es médico, biólogo e investigador; estudió en la Universidad de Harvard y es docente en la de Northwester. “De manera similar, ya no vemos tantos niños paralizados con polio y otras vacunas, como la de la fiebre amarilla o el sarampión, han incrementado el promedio y la calidad de vida en los seres humanos. Creer en las vacunas es creer en la historia y en la ciencia”, sentencia para continuar con las razones por las que, según él, deberíamos confiar en las vacunas que desde el 20 de febrero comenzarán a inmunizar a los colombianos frente al COVID-19 y con las que ya se ha vacunado a millones de personas en el mundo.
“Las vacunas contra el SARS CoV-2 ya han sido inyectadas en millones de personas y han mostrado un nivel alto de seguridad y protección. La desconfianza en las vacunas proviene de un problema grande de desinformación, especialmente en las redes sociales. El movimiento anti-vacunas ha incrementado significativamente el número de enfermedades prevenibles, como el sarampión”, continúa el doctor Peñaloza. Él responde algunas preguntas sobre la efectividad de las vacunas, a pocos días de que arranque el Plan Nacional de Vacunación contra el COVID-19 en Colombia. (Le puede interesar: Vacuna anti COVID: la esperanza que aún nos reta)
¿Qué significa el porcentaje de efectividad de una vacuna y cómo se establece?
-No hay una manera universal de medir la efectividad o eficacia de una vacuna. Es decir, la eficacia se puede medir en la capacidad de prevenir infección, pero también en la capacidad de prevenir enfermedad leve, enfermedad severa, hospitalización o muerte. Por ejemplo, Moderna utilizó el siguiente criterio para establecer la eficacia de su vacuna: “Infección sintomática 14 días después de la segunda dosis”. Por otro lado, Pfizer definió eficacia 7 días después de la segunda dosis, mientras que J&J definió la eficacia, principalmente, 28 días después de solo una dosis. Por esta razón, es muy difícil comparar la eficacia de las vacunas de manera objetiva, porque diferentes estudios establecen criterios distintos. Aclaremos también que ciertas vacunas son testadas en distintas grupos de personas y países con otros variantes del virus.
Se ha dicho que, por ejemplo, la vacuna de Pfizer tiene más del 90% de efectividad y la de Sinovac, alrededor del 50%. Colombia compró dosis de ambas, ¿por qué compró la de 50%? ¿Deben sentirse seguras las personas inmunizadas con la vacuna de Sinovac?
-No se conocen bien todos los detalles de la vacuna china de Sinovac, en parte porque los estudios de fase 3 no se han publicado por completo. Lo que se sabe es que está compuesta por virus inactivado y los estudios que se han dado a conocer muestran efectividad variable, dependiendo del país. Sinovac mostró 50% de efectividad en prevenir la infección por el SARS CoV-2 en Brasil. Pero si medimos la efectividad de esta vacuna en términos de su capacidad de prevenir la muerte por el SARS CoV-2, entonces se muestra casi 100% efectividad. Como mencioné antes, la efectividad depende del sistema métrico que utilicemos.
Muchas personas se infectan con el SARS CoV-2, pero no todas se enferman o se mueren. Aunque las vacunas no prevengan 100% la infección por el virus, parecen convertir la enfermedad asociada con el SARS CoV-2 en un “resfriado común”. Por esta razón, prevenir la infección y prevenir la enfermedad son dos conceptos relacionados, pero distintos. Muchas vacunas (i.e polio, sarampión) previenen la enfermedad, pero no previenen que el virus infecte inicialmente al organismo. La vacuna contra el polio previene la parálisis y muerte por poliomielitis, pero las personas vacunadas pueden presentar títulos virales transitorios después de exponerse al virus. (Le puede interesar: Vacuna de Pfizer, ¿qué efectos secundarios se han reportado?)
Todavía hay muchas personas que no se sienten convencidas de vacunarse, ¿qué les diría usted a ellas?
-Entre más personas se vacunen, más rápido podemos regresar a nuestras vidas normales. Las personas que deciden no vacunarse también ponen en riesgo a sus seres queridos y le dan mas oportunidad al virus para que mute y desarrolle resistencia a las vacunas.
También hay otro término que escuchamos mucho al lado de “eficacia” y es “seguridad”, ¿qué significa y cómo se llega a la conclusión que una vacuna es segura?
-Si una vacuna no produce efectos colaterales, se dice que es segura. Hasta ahora, las vacunas de SARS CoV-2 han mostrado un nivel alto de seguridad, porque no se ha mostrado que estas causan daño al organismo. De igual manera, sabemos que 1 de un millón de personas puede tener una reacción adversa a las vacunas, pero dado que los beneficios superan los riesgos, lo adecuado es que toda la población se vacune.
Es común mezclar los términos eficacia y efectividad cuando nos referimos a una vacuna. Estos dos términos son un poco distintos a nivel clínico. Eficacia se refiere a la protección que confiere una vacuna en un estudio clínico que incluye solo cierto tipo de personas. Por otro lado, la efectividad se refiere a la protección que confiere una vacuna cuando entra al mercado y se usa en el resto de la población.
El lote más grande del medicamento llegará por parte de la empresa AstraZeneca, la cual aportará un total de 750.000 dosis adquiridas por medio del mecanismo Covax.
Sinovac, segundo laboratorio que fue autorizado por Colombia para proveer de vacunas contra el Coronavirus, entregará 192.000 dosis de su medicamento. Por otra parte, Pfizer aportará 117.000 vacunas que se consiguieron a través de Covax y 100.000 que fueron concretadas tras un acuerdo bilateral con el presidente Iván Duque. Estas dosis sumarían 1.159.000 vacunas, lo que significa un aumento en más de 822.000 dosis más contra el virus en el país, ya que solo se tenía previsto que en febrero llegaran un total 337.000.

